Ser Un Vicio Nunca Fue Fácil…

Archivo para abril, 2012

wow error 134


La premonición de un conductor nocturno

La premonición de un conductor nocturno

Por: César Feria Álvarez

 

Me encuentro conduciendo a altas horas de la noche, bajo la rivera nocturna esperando siempre a que llegue el momento que me viene acechando  desde hace bastante tiempo. Siempre a la misma hora, siempre en el mismo lugar, siempre en el mismo momento… he visto mi muerte.

Bajando de una colina en mi automóvil tengo una premonición de cómo moriré, en una curva en el fondo de un callejón. Miro  por el cristal de mi vehículo una proyección tan clara que  parece una horrible pesadilla. Solo dura unos pocos segundos pero es suficiente tiempo para deliberar acerca de mi joven vida, probablemente sea un mensaje de la divinidad que trata de advertirme que debo eludir este camino a toda costa. O tal vez sea producto de algún ángel o algún demonio… que se mete en mi conciencia y trata de convencerme que mi locura va en aumento.

Es demasiado soportar todo esto, no puedo creer que me preocupe por estas cosas, mi Christina… mi amor, si supieras que constantemente tengo este horrible pensamiento. Casi siempre después de recibir un último beso tuyo al final de un día de dulce pasión, te decepcionarías tanto de mí.

Pero cada vez lo veo con más frecuencia, cada vez me convenzo más que llegara mi muerte en ese maldito callejón y no puedo hacer nada… maldigo a los espíritus de la noche que me cubren con sus negras alas y hagan que dude de mi estancia en este plano. Puedo sentir como cada uno de ellos ríe de una manera desenfrenada, burlándose de mí,  observándome desde las tinieblas, tal vez alguno de estos seres se encuentre en mi automóvil y cuando mire por el espejo retrovisor, ahí estará, con una espantosa sonrisa que se extiende por todo su horrible rostro desprendiendo sus pómulos en ángulos  extraordinarios e inexplicables. Solo así, debido a esa sorpresa tal vez pierda el control  y de esa manera se cumplirá esta profecía.

La mente es muy poderosa, tal vez sea prudente evitar pensar en eso, debo evitar que mis pensamientos se concentren en esta premonición del mal, no puedo atraer ese mal a mí, deberé alejarlo, evitar que suceda y lo lograre solo si apago mi mente, si evito que mi imaginación  me domine y que mis sueños (o mis pesadillas) dominen la realidad.

Debo pensar en un futuro  donde me visualice en este mundo, solo de esa manera evitare que el desastre llegue. Me veo sonreír, me veo disfrutar, me veo vivir.

A un en este momento me encuentro conduciendo. Pero algo llama en extremo mi atención… no puedo recordar lo último que hice, solamente sigo conduciendo. Ambas manos están en el volante de color grisáceo que posee mi vehículo,  conduzco a una velocidad moderada y  puede pasar tanto tiempo como  una vida, pero  no llego a ninguna parte, empiezo a desesperar  y aun así no llego a ningún lado,  trato de cambiar de dirección pero me es imposible, parece que estoy siendo atraído por una corriente o una fuerza magnética, algo me impide cambiar de dirección.

Entonces en este momento lo veo, el callejón de mis pesadillas… se acerca y pienso. <<Este será mi final>> al fin  puedo estar consciente de lo que pasa. Estoy siendo atraído por una fuerza desconocida… de la cual curiosamente conozco su nombre. LA MUERTE.

Nadie puede escapar de este final. Me acerco al callejón  y cuando creo que  se aproxima mi hora… abro los ojos y me percato de que aun sigo en mi auto conduciendo, antes de llegar a mi destino.

¿Qué sucede? No comprendo nada. En ese momento desvió mi mirada hacia mi lado derecho, justo en el asiento del copiloto, miro a un hombre de mediana edad, camiseta a cuadros y un aspecto muy peculiar.

¿Quién eres tú? Solo me permito pronunciar estas palabras, a lo cual el sujeto me responde.

Eres tan tonto muchacho… ¿acaso crees que este será tu final?

Cierro los ojos y pienso en sus palabras, sin importarme que siga conduciendo, de todos modos no puedo cambiar de dirección. Después de pensar mucho y escudriñar en mis recuerdos… logro articular unas palabras y de esa manera le respondo.

Tienes razón extraño pasajero… este no será mi final… este lo fue.

Yo ya estoy muerto.

Fin

 

 

 


La noche

Son las 3:00 De la mañana y tus amigos y tu estaban festejando halloween. Has visto tus peliculas de terror favoritas, contado tus historias de terror favoritas, y hasta intenteste el viejo truco de “Veronica” en tu espejo. Luego de que tus amigos se fueron, te estiras y boztesas, decidiendo que es hora de echarte a la cama, asi que vas directamente a tu cuarto para dormir una siesta.

Despues de un rato, valga la redundancia, te das cuenta de que no te puedes sacar las imagenes de los monstruos ficticios que recien viste en tu televisor. “Meh… me voy a odiar por esto en la mañana,” Dices con voz alta mientras prendes tu lampara, sabiendo que cuando niño una luz de noche te ayudaba a dormir. A minutos de dormir, Acurrucado y confortado debajo de tus tibias sabanas, mientras tus ojos se cierran lentamente; inundando tu mente con placenteros pensamientos…

…eso es, al menos hasta que detectes algo moviendose frente a la lampara, creando una sombra frente a ti. Parpadeas, mientras empiezas a dirigir la vista hacia la lampara, una mano en descompocision te toma por el hombro y una voz dice: “Gracias por encender las luces, tenia problemas para encontrarte en la obscuridad…

Fuente:blorch


¿Aun no crees en él?

Tenía rato sin postear una buena creepypasta, no se si esta sea tratada por tal pero es una muy buena historia, espero y les guste, así como me gustó a mí.

Fuente: Taringa

¿Alguna vez has sentido miedo, dolor, angustia o desesperación? Por supuesto, todos los seres vivos han experimentado aquellas temibles emociones, sensaciones y sentimientos; aquellos males que aquejan en algún momento al ser y cuya intensidad, aunque variable, ocasiona el mismo resultado; arribar a la cumbre de la vida sólo para descender inminentemente por el abismo de la muerte… Sin embargo, existe un agente entre estos eventos y hasta cierto punto puede evitar el abrupto desenlace. 
Cuando acaece alguna molestia, sólo se puede desear su cesación. Lo único que se anhela es “algo” que sosiegue los nervios crispados, que apacigüe al espíritu turbado, que mitigue las penas del alma… Todos tienen la esperanza de ser escuchados en su aflicción, de ser auxiliados en sus dificultades, la necesidad de sentirse protegidos de los peligros que acechan en la oscuridad. Si… todos quieren estar salvos, tal es el motivo por el que recurren a la espiritualidad; todos creen en algo, necesitan creer en algo. 

Pero él no cree en ti, de hecho, ni siquiera está presente. Quizás no te importe y ¿sabes?, está bien, a él tampoco le importas. No, no creas que te ha abandonado, más bien nunca ha estado contigo; desde el inicio has estado desamparado por aquel “algo” que creías estaba a tu lado. Es más, ni siquiera existe, en el sentido estricto de la palabra. Pero yo sí. Desde siempre, incluso antes de laprimera luz que deslumbró tus sentidos. Yo estuve ahí ¿recuerdas? la primer imagen que tus ojos percibieron, la que infundió un intenso terror en tus adentros, aquella que provocó la primera emoción que experimentaste, miedo. Si, estuve ahí, así como estuve en cada momento de tu vida, así como ahora me encuentro aquí. ¿Dónde? Tú lo sabes, lo sientes. ¿Me has visto? No, nunca pero no porque sea invisible o no puedas percibirme. Simplemente no quieres verme, niegas mi existencia a sabiendas de que es una verdad evidente, intentas excluirme de tu repugnante vida y a veces crees que me has olvidado… pero sigo aquí, seguiré aquí. Sólo estamos tú y yo. Más no creas que estoy aquí para protegerte, que estupidez es pensar en eso, sólo busco diversión sin moral, sin límites. Me satisfago con esas sensaciones presentes en momentos cruciales; cuando el terror te invade al encontrarte con la oscuridad, cuando la ira abruma tu razón después de que he frustrado tus planes, cuando le vaya a robar el aliento al ser que amas… No puedes evitarme o controlarme pero yo a ti sí. Puedo reprimirte y manejarte a mi antojo, incluso lo he hecho unas cuantas veces… ¿Recuerdas la emoción cuando golpeaste a aquel individuo? ¿O esa ocasión en la que un impulso desconocido te incitaba a lastimar a aquella persona? Si, ahí me encontraba, de hecho, la maldad de esos actos fue lo que me otorgó la posterior satisfacción… 
¿Vas a seguir negándome? Es mejor que continúes haciéndolo, no me gustaría terminar ahora mismo, ¿Sabes por qué? ¡Es que es muy entretenido! Jugar con tu incredulidad, beber tus lágrimas, devorar tus anhelos, aniquilar tus esperanzas. 

Mi palacio está forjado con el dolor perpetuo de mil millones de seres condenados, el gesto de estupor de dos mil ánimas adorna sus muros teñidos con la sangre derramada de los mártires y los justos. Los gritos al unísono de un millón de vírgenes ultrajadas resuenan por cada espacio, hasta llegar a mi trono asentado sobre la frustración de veinte mil almas confundidas. Mi forma está revestida con el llanto de quinientos seres no paridos, en mis extremos sostengo el cuerpo inerte del miedo mientras engullo el reflejo del alma de cada uno de los condenados. 

¿Ahora crees en mí? Después de todo, sólo soy una parte, la que siempre está ahí latente más no ausente, la que te ofrece mil posibilidades más allá de tus límites, la que reniegas y temes, pero nunca abandonas. 

¿Ahora si deseas saber donde me encuentro? Sencillo, lo único que debes hacer es apagar el monitor…


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 221 seguidores